La escuela es mi territorio
En el texto “La
interculturalidad: ¿Principio o fin de la utopía? (Castillo, Guido, 2015.) Se
abordan las conceptualizaciones globales
para entender la diversidad cultural a
través de la síntesis de modelos o
enfoques educativos que esbozan el proceso desde lo teórico y lo llevan a la puesta en práctica dentro de
los procesos formativos y escolares.
En este texto, se nos
muestra cómo desde la cultura hegemónica se intentan establecer diálogos y
relaciones que permitan la vinculación y convivencia de las diferentes culturas
que convergen en un determinado espacio geográfico; todo esto motivado en parte,
por la resistencia que han presentado ciertos grupos de dejarse colonizar.
El autor señala la
existencia de 4 momentos y enfoques en el proceso de conceptualización de lo
intercultural. Algunos de estos enfoques ven la interculturalidad como un intercambio de
conocimientos y otros, como un medio para democratizar la educación (Castillo,
Guido, 2015.p.26); lo cual pone de manifiesto cierta intención conciliadora de
la sociedad hegemónica, y un intento
superficial por acercar las culturas en pos de una convivencia formal. Cabe
decir que la cultura hegemónica goza de una posición privilegiada y por lo
tanto no tiene una necesidad sentida por entender y dar participación a las
minorías.
En el otro enfoque
brindado por el autor donde la interculturalidad es el fin, el horizonte hacia
el cual avanza el acto educativo, (Castillo, Guido, 2015.p.26) coincide con el
concepto de interculturalidad planteado en el texto “¿Qué pasaría si la
escuela?” 30 años de construcción de una educación propia (CRIC, 2004),
que muestra la construcción de la
interculturalidad desde lo vivencial, mediado por la reflexión sobre las
necesidades de la comunidad, las cuales son trabajadas desde la escuela. El punto
de partida es el territorio y sus problemáticas y la escuela ayuda a resolver
los problemas de sus habitantes y no es más un espacio donde solamente se
recibe información o se moldea la
sociedad; aquí lo social forma la escuela, le da vida y permite la movilización
de la cultura.
Para avanzar en los
procesos interculturales en las escuelas públicas estandarizadas por el Ministerio de Educación es necesario
que todos los miembros de la comunidad educativa se apropien del entorno, recuperen el sentido de
colectividad y se comprometan con la
escuela, la cual debe verse como el
territorio al que pertenecen, sin importar su procedencia, un territorio que
posibilita el crecimiento cultural e intelectual de sus miembros.
Referencias
Castillo, E., &
Guido, S. (2015). La interculturalidad: ¿principio o fin de la utopía? Revista
Colombiana de Educación, 65(1), 17–44.
CRIC. (2004) ¿Qué
pasaría si la escuela...? 30 años de la construcción de una educación propia.
Popayán-Cauca: CRIC-PEBI.
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